Lucid Motors nos enseña cuánto puede correr un vehículo eléctrico: 350 kilómetros por hora, con limitador.

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Los vehículos eléctricos están dando mucho que hablar estos días, esta semana os enseñamos el imponente aspecto del FF91 de Faraday Future, y justo ayer supimos que lo próximo importante de Tesla iba a ser un camión.

Dejando a un lado a Tesla y Faraday Future, otra compañía que está haciendo mucho ruido con su prototipo es Lucid Motors, que quiere ganar en tecnología y precio al resto. Mientras va dando forma al Lucid Air, nos enseña en vídeo sus fantásticas prestaciones.

Hay muchas dudas con el rendimiento real de un sistema eléctrico en coches de altas prestaciones: todo el mundo da por hecho que tienen una aceleración brutal, pero cuando uno aprieta bien fuerte el acelerador las baterías no duran lo mismo, y también hay que tener en cuenta la refrigeración de las mismas. Lucid Motors nos enseña hoy que por velocidad máxima no se van a quedar atrás:

Supongo que habéis visto el vídeo, pero si no es así, os resumo rápidamente: han puesto al Lucid Air a 350 kilómetros por hora, en circuito cerrado, dejando en pañales a auténticos prototipos creados para correr. Os recordamos, el cochecito ofrece 1.000CV.

El piloto dejó de probar la velocidad máxima cuando llegó a 217 millas por hora, llevaba un limitador puesto y se hizo por limitaciones propias del oval TRC de Ohio. Posiblemente en otro espacio se podría mejorar la cifra.

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La prueba no solo sirve para sacar nota en velocidad punta, también en la estabilidad de un vehículo que puede aguantar motores brutales. Con toda lógica el coche final estará autolimitado, especialmente en la versión más potente.

Por si os parece un coche de ciencia ficción, recordar que la empresa ya está recogiendo reservas, y los primeros clientes tendrán el suyo a comienzos de 2019. Los precios comienzan en 52.500 dólares1366_2000 (6).jpg, por esa cantidad nos llevamos 400CV y 386km de autonomía.

La versión superior del Lucid Air ofrecerá dos motores eléctricos y 1.000CV, será capaz de hacer 643km con una carga.

 

El primer monitor OLED de Dell sale a la venta por 3.500 dólares, menos de lo esperado.

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Nos tenemos que remontar a enero del año pasado para conocerlo, entonces se presentó como una gran novedad en el mundo de los monitores, pero ha pasado demasiado tiempo para que se convierta en un producto real. Tampoco hay muchos que quieran seguirle los pasos.

Si en el mundo de las teles el cambio de LCD a OLED parece complicado, en el de los monitores también está costando bastante, y eso que es un mercado en el que hay lugar a mayores inversiones: siempre hay profesionales que buscan una calidad mayor. Dell lo que ofrece es una solución con 30 pulgadas y un precio bastante alto, aunque menor de lo esperado.

Los 3.500 dólares parecen poco si miramos el precio que tenía en el momento de su presentación – enero de 2016 -, que era de 5.000 dólares. En esto de fabricar y vender paneles, el tiempo hace que las cosas bajen bastante, y un año es mucho tiempo.

Una buena prueba de lo que ha bajado el precio del panel OLED: en un año, 1.500 dólares menos

Nos encontramos con un panel con una resolución de 3.840×2.160 píxeles, con los parámetros que podemos esperar de un panel de estas características, como un contraste incomparable.

El tiempo de respuesta del monitor es de 0,1 milisegundos, con una frecuencia de 60Hz (originalmente se dijo 120Hz, no es así). La reproducción de colores – 10 bits – permite cubrir el 100% de Adobe RGB, el 97,8% de DCI-P3 y el 85.8% de Rec2020.

Dell

Con un diseño elegante, delgado y sin marcos, el UltraSharp UP3017Q no juega a parecerse a las teles OLED con diseño mínimo, aquí seguimos teniendo aspecto de monitor. En cuanto a conexiones, decir que hay un mini DisplayPort 1.2, un HDMI 2.0, y un USB type-C (datos, vídeos y carga).

Como curiosidad hay que contar que en todo este tiempo ha habido pruebas por parte de algunos periodistas, en las que se detectaban problemas de calidad. Esperamos que el tiempo haya servido para dejarlo en perfectas condiciones en su salida al mercado, que será dentro de un par de semanas. Recuerdo, el Dell UltraSharp UP3017Q cuesta 3.500 dólares.

Un paso más cerca de la habitabilidad: la NASA encuentra actividad hidrotermal en Encélado, la luna más interesante de Saturno.

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Encélado, la luna más interesante de Saturno, está un poquito más cerca de poder sostener algún tipo de vida. Así lo acaba de confirmar la NASA: Cassini, la sonda que más nos ha enseñado sobre el gigante de los anillos, ha detectado procesos hidrotermales en Encélado.

El 28 de octubre de 2015 la sonda Cassini sobrevoló la luna a tan solo 49 kilómetros de distancia y atravesó por primera vez los géiseres de agua del hemisferio sur del satélite. Buscaba hidrógeno molecular o, lo que es lo mismo, señales que nos dejaran seguir soñando con que, orbitando alrededor de Saturno, hay un entorno amigable para la vida.

¿Qué han encontrado?

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Los géiseres de Encélado se descubrieron en 2005, justo cuando Cassini llegaba al vecindario de Saturno y sus satélites. Y durante este tiempo, han demostrado ser muy relevantes. En 2007, Cassini confirmó que los chorros salían de cuatro fracturas en la capa exterior de hielo de Encélado.

Poco después, la sonda nos enseñó no solo la forma de las fracturas, sino que averiguó que no estaban formados solo por agua, sino que contenían gases (dióxido de carbono, metano y monóxido de carbono), sales, amoniaco y otras sustancias orgánicas. Lo que intentaban ahora en la NASA era, precisamente, estudiar mejor esa composición.

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Según los investigadores, los chorros de agua contenían un porcentaje de volumen del 1,4 de hidrógeno y hasta un porcentaje de volumen de 0,8 de dióxido de carbono. Con esos porcentajes, la «metanogénesis», una reacción que puede mantener vivos a microorganismos en ambientes extremos, es mucho más que posible.

¿Cómo lo han encontrado?

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Hay quien dice que la primera vez que vimos los géiseres de Encélado fue en los años 80, en una foto pixelada que nos dejó la Voyager en su camino al confín del Universo. Pero lo cierto es que, cuando Cassini salió de la Tierra, no teníamos ni idea de que allí íbamos a encontrarnos con algo tan interesante.

Es decir, Cassini no estaba diseñada para estudiar este tipo de cosas. Sus sensores son poco específicos y, aunque se puede conocer muchos detalles de los géiseres, la sonda podría estar dándose de bruces con decenas de miles de organismos microscópicos y no nos daríamos ni cuenta.

Por suerte, contábamos con dos dispositivos: el INMS (Ion and Neutral Mass Spectrometer) para identificar el hidrógeno molecular y el CDA (Cosmic Dust Analyzer) para, con suerte detectar, moléculas orgánicas complejas. Por lo que ha transcendido, no hubo suerte con lo segundo.

¿Por qué es importante?1366_2000 (2).jpg

Durante estos diez últimos años, la luna ha sido todo un desafío científico. No estaba claro que, efectivamente, un satélite tan pequeño como Encélado tuviera un océano líquido en su interior. Pero poco a poco, Cassini no solo descubrió pruebas muy sólidas de que, en efecto, ahí abajo había un océano oculto. Sino que detectó calor y sustancias orgánicas: es decir, y por no andarme por las ramas, Cassini tenía los ladrillos básicos para sostener (o que pudiera llegar a sostener) vida.

Por eso se buscaba, en su último acercamiento a Encélado, Cassini buscaba hidrógeno molecular. A mayor cantidad de hidrógeno, más actividad hidrotermal y, por tanto, Encélado sería más favorable a la vida. Y la verdad es que los resultados no podrían ser mejores.

Hay quien dice que Encélado podría ser, de hecho, el origen de la vida en el sistema solar. La posibilidad es remota, pero ejemplifica muy bien lo mucho que ha cambiado la forma en que miramos Encélado. Ya solo queda que podamos ir con las herramientas adecuadas.

Ahorrar luz y energía con tecnología: los mejores gadgets, accesorios y consejos.

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Ahorrar luz y energía con ayuda de la tecnología requiere una inversión inicial que podemos ir recuperando poco a poco. Por no hablar de lo que nos facilita nuestra relación con los dispositivos de luz y energía de nuestra casa, permitiendo conocer cómo es nuestro consumo, optimizarlo y servirnos de ayuda.

Cómo ahorrar energía en casa: consejos y accesorios

Uno de los pequeños gastos en casa lo tenemos en el consumo fantasma. Ya calculamos que puede suponer una media de entre 40 y 90 euros de gasto al año. Conseguir reducir ese consumo inútil con tecnología es muy sencillo.

Lo más directo y económico es contar con diferentes regletas con interruptor. Colocamos en ella varios dispositivos que no queremos que queden en stand-by cuando no los usamos, como el televisor y diferentes aparatos relacionados y conectados a él, y empezamos a ahorrar.

En el mercado hay muchísimas soluciones, desde las básicas pero de calidad como la regleta Brennenstuh (disponible desde tres a diez enchufes a partir de 8 euros) hasta modelos donde cada toma tiene su propio interruptor (Bestek de 4 enchufes por 23 euros).

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Si no queremos tener que acordarnos de activar o desactivar el interruptor, que al final es todo hacerse con una rutina, podemos encontrar modelos de regletas que tienen detector de modo de espera, por lo que, si apagamos un televisor conectado a la toma principal, el resto de tomas se desactivan automáticamente, y es donde tendríamos el decodificador, reproductor, barra de sonido, streamer de contenido …. El modelo Secure-Tec con seis tomas en total sale por 28 euros.

Elegir bombillas LED

Otro pequeño paso para consumir menor energía en casa es recurrir a las bombillas LED. Este tipo de iluminación es más eficiente a la hora de producir luz, contando de media con un 80% de ahorro respecto a las incandescentes, pero también sacando algo de ventaja a las de bajo consumo clásicas. Una bombilla LED de unos 14 W tiene una equivalencia con una incandescente de unos 100 W y una bajo consumo de unos 20 W.

Además del menor consumo, elegir una bombilla LED supone aumentar la vida útil, un encendido instantáneo, posibilidad de elegir temperatura de color y son menos contaminantes. Y si son de tipo conectadas, más caras, las posibilidades son muchas más. Para amortizarlas tenemos que esperar al menos 10 años pero merecerá la pena.

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La variedad de modelos de los que disponemos en el mercado es muy amplia y hasta confusa. Aquí conviene escoger marcas reconocidas y huir de los chollos. Lo habitual será que el material de disipación no sea el adecuado o que pese a un precio más bajo, resulte que acaba fallando mucho antes de lo que debería por tecnología, o usan LEDs de peor calidad que deben agrupar.

Algunas opciones fiables serían las LED de Philips, líder del mercado (dos LED salen por 10 euros) o las propias de Amazon, cuyo par equivalente a 100 W salen por 12 euros.

Automatizar para ahorrar

En algunas de las tareas o elementos de casa consumidores de energía podemos conseguir un ahorro si logramos automatizar su funcionamiento para optimizar el uso de los mismos o aprovechar franjas horarias en que la luz es más económica, si es que tenemos ese tipo de tarifas contratadas.

Si por ejemplo en casa tenemos lugares donde queremos que la luz se encienda ella sola cuando hay alguien dentro y se apague al poco de salir de la estancia, podemos conseguir varios modelos de luces que cuentan con sensores de presencia a partir de 14 euros.

Si logramos generar una situación de encendido/apagado automático de diferentes aparatos para aprovechar tarifas concretas de luz u optimizar su funcionamiento, ya habremos dado un buen paso para ahorrar luz

Las persianas, si son eléctricas, podemos programarlas también para que, independientemente de si estamos en casa o no, aprovechar las horas de sol para mejorar la temperatura interior, así como bajarlas por la noche y con ello ahorrar calefacción. Los sistemas domóticos para persianas, con base que sirve para conectar más elementos, puede costar del orden de 180 euros para dos persianas.

Enchufes programables

Una manera sencilla y directa de empezar a ahorrar es conseguir implementar en casa una política de encendido y apagado correcto de los diferentes dispositivos que no necesitamos que estén siempre encendidos. Lo podemos hacer fácilmente con enchufes programables que colocaríamos en calentadores de agua eléctricos y demás aparatos que no deben estar en funcionamiento por la noche o a determinadas horas.

Aquí tenemos la opción de usar enchufes con programador mecánico, muy baratos (5 euros), o pasarnos a sistemas que podemos incluso controlar con el smartphone gracias a que añaden conectividad inalámbrica.

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Estos enchufes domóticos añaden bastantes funcionalidades, algunas muy prácticas como la programación del encendido/apagado de un equipo, conocer el consumo en tiempo real, o recibir alertas en caso de que haya un gasto excesivo que se deba a algún problema o mal funcionamiento. O simplemente que nos lo hemos dejado encendido sin darnos cuenta. Si esto ocurre, desde el mismo smartphone podremos desconectarlo.

Los enchufes Smart tienen muchas más posibilidades más allá del ahorro y programación. Alertas concretas o conocer tiempos de uso de cada elemento añaden extras y comodidad de uso

Tanto el sistema de Wattio (Pod por 50 euros) como el WeMo de Belkin (59 euros) o el Ego de Efergy (44,9 euros) funcionan con IFTTT, lo que abre unas posibilidades enormes de personalización. Pero también sus aplicaciones, como la de WeMo, admite gestión avanzada desde el smartphone para recibir avisos más complejos que te permiten conocer los tiempos de uso de un determinado electrodoméstico.

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Si estos modelos que rondan los 50 euros te quedan lejos de tu presupuesto, hay opciones más asequibles y con prácticamente las mismas funcionalidades. Un ejemplo: TP-Link HS100 por solo 33 euros.

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Termostatos “inteligentes”

Otro elemento del hogar más conectado hace uso del apellido Smart. Nos referimos a los sistemas de control avanzado de la temperatura de casa, ya sea para sistemas de aire acondicionado o lo más usual, de calefacción.

Tener siempre la temperatura más adecuada nos puede hacer ahorrar bastante dinero. Sistemas como los de Netatmo (160 euros) o Thermic de Wattio (170 euros) dejan en manos de su aplicación para móvil la configuración y control de la temperatura, lo que nos permite establecer reglas de encendido/apagado o simplemente poder conocer la temperatura de una estancia desde cualquier lugar con el smartphone y actuar para mejorarla, o programarla de una manera más intuitiva que con los mandos y termostatos clásicos.

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Los fallos en el sistema de calefacción, consumos o fases de actividad de la caldera quedan recogidos en la aplicación de estos sistemas domóticos. Y en muchos casos estos sistemas funcionan con los asistentes como Siri.

Cómo conocer dónde gastamos más energía en casa

Los mismos fabricantes que tienen en el mercado soluciones para facilitar el control y ahorro de energía de manera individual nos proponen soluciones globales que tienen sus puntos fuertes en servicios online, estadísticas y un** historial del consumo a lo largo del tiempo**. Incluido el día a día, lo que nos puede ser muy útil para tener una huella de consumo en casa y adaptar la tarifa eléctrica a ella.

El complemento perfecto para los sistemas individuales de ahorro son los medidores generales de consumo que se conectan directamente al cuadro eléctrico de casa

Para conseguir un ahorro más concreto en el hogar necesitamos información, principalmente de cómo consumimos energía en casa, hábitos y qué dispositivos suponen el mayor gasto de luz. Bat de Wattio o Mirubee funcionan de manera similar: conectamos (podemos hacerlo nosotros mismos con precaución y siguiendo las instrucciones del fabricante) la pinza en el circuito a controlar y en la aplicación empezaremos a ver gráficas de consumo de aparatos, conocer si se ha ido la luz o funcionamientos anómalos.

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Mirubee tiene el sistema más completo, con posibilidad de medir hasta 3 circuitos monofásicos con pinzas intercambiables de 2 tamaños. Cuesta 109 euros y lo usan compañías como Endesa. Wattio tiene su Bat por 55 euros (podemos añadir tantos como circuitos queramos gestionar) pero necesitamos también la centralita, que sale por 121 euros.

¿Con qué procesadores Intel se compararían los nuevos Snapdragon 835 y Exynos 8895 del Samsung Galaxy S8?

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Los nuevos Qualcomm Snapdragon 835 y Samsung Exynos 8895 prometen ofrecernos un rendimiento excepcional ahora que el Samsung Galaxy S8 ha sido presentado. La evolución de estos procesadores ha hecho que de hecho muchos nos preguntemos si ya pueden competir con desarrollos de Intel.

Lo cierto es que sí pueden hacerlo, pero siempre y cuando tengamos la precaución de establecer unas bases justas para la comparación. Aquí tenemos que escapar del mito de los megahercios y centrarnos en otras características que nos permiten vislumbrar una respuesta a esa pregunta tan llamativa: ¿podrían realmente estos procesadores formar parte pronto de nuestros PCs de sobremesa y portátiles?

Las comparaciones son odiosas, y aquí lo son aún más

Es muy difícil comparar procesadores tan distintos en su ámbito como lo son aquellos pertenecientes a la arquitectura ARM y los que están basados en arquitecturas x86 o AMD64/x86-64. Aunque es fácil caer en el error de comparar número de núcleos o frecuencia de reloj de los mismos, es mucho más importante fijarse en aspectos como su tecnología de fabricación o, desde luego, su consumo energético.

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Es aquí donde entran en juego referencias habitualmente válidas como el TDP (Thermal Design Power), una magnitud que desde hace años ha servido para clasificar los distintos procesadores de AMD e Intel en segmentos distintos según su consumo. Aunque hay muchos otros factores implicados, lo normal es que cuanto mayor sea el TDP, mayor sea la potencia que podemos esperar de un microprocesador.

El problema es que los procesadores de Intel y AMD tienen TDPs muy por encima de los que se manejan en los desarrollos de fabricantes como Qualcomm, Samsung o MediaTek, por ejemplo. Mientras que los primeros están pensados para equipos de sobremesa y portátiles, los segundos están orientados a dispositivos móviles que entre otras cosas están muy limitados en espacio de integración y en su refrigeración, que la inmensa mayoría de las veces es pasiva.

Por esta razón a la hora de comparar SoCs de Qualcomm o de Samsung con modelos “de sobremesa” de Intel o AMD tendramos que fijarnos primero en ese consumo energético para tratar de equilibrar ese primer argumento comparativo. Curiosamente ni Qualcomm ni otros fabricantes de procesadores móviles hacen uso del TDP en sus especificaciones de producto, y de hecho no hay tradición de publicar cifras al respecto. En 2013 Qualcommm habló de su entonces tope de gama, el Snapdragon 800, diciendo que “creemos que la operativa típica en un factor de forma de smartphone necesita estar por debajo de 2,5 W, mientras que en un tablet esa cifra debe ser inferior a los 5W”.

Así pues si queremos comparar proceasdores móviles con procesadores de sobremesa deberíamos hacerlo centrándonos en ese rango de entre 2 y 5 W de TDP. Si lo hacemos tendremos rápidamente que acotar la lista de micros disponibles de fabricantes como Intel, y en este caso en cocnreto probablemente centrarnos en dos familias:

  1. Sofia (litografía 28 nm): con micros como el Intel Atom x3-C3235RK que cuentan 4 núcleos a 1,2 GHz, GPU Mali 450 1 600 MHz y que pueden estar acompañados de hasta 2 GB de memoria LPDDR2 o DDR3L. El SDP (un TDP “made in Intel algo distinto pero también válido como referencia) es de 2 W.
  2. Cherry Trail-T (litografía 14 nm): mucho más “comparables” por esa litografía y mucho más populares también, tenemos modelos como los Intel Atom x5 y x7 en distintas variantes y que en todos los casos tienen un SDP de 2 W.

Los Atom más potentes a escena

Es por esta razón por la que si hay que comparar los nuevos Snapdragon 835 o los Exynos 8895 uno de los probables candidatos sería el Intel Atom x7-Z8750, un microproceasdor que apareció hace ya un año y que por diseño y prestaciones se acerca a la propuesta de estos fabricantes:

El Intel Atom sale perdiendo en temas como esa presencia de dos clusteres de 4 núcleos que ofrecen tanto el procesador de Qualcomm como el de Samsung, y que ofrecen ciertas ventajas en eficiencia y en entornos en los que se puede “jugar” con todos esos núcleos para ofrecer máximas prestaciones o optimización del rendimiento según las necesidades.

Intel también ofrece herramientas para gestionar esos núcleos de cara a obtener la máxima eficiencia y prestaciones en todo momento, pero ese segundo cluster efectivamente es muy interesante en ese ámbito. También lo es desde luego esa diferencia en el proceso de fabricación: la litografía FinFET de 10 nm utilizada por Qualcomm y Samsung para sus nuevos procesadores permite ganar potencia y eficiencia frente a unos Atom que ahí pierden algo de terreno.

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Eso también se nota en la integración de muchos elementos claves de un SoC mucho más completo para móviles tanto en el Snapdragon 835 como en el Exynos 8895. En la tabla solo aparecen la conectividad WiFi, LTE o el soporte Bluetooth por ejemplo, pero hay otras características llamativas como el DSP o la integración de tecnologías de carga rápida. Esos pequeños elementos hacen que precisamente esos microprocesadores sean mucho más adecuados para un smartphone o un tablet en los que la conectividad está resuelta de forma completa gracias a estos versátiles SoC.

En materia de rendimiento como siempre las cosas son difíciles de comparar ya que como decimos este tipo de microprocesadores no suelen ofrecerse en plataformas “comparables directamente”. Comparar una tablet basada en un Atom Z8750 con uno de los nuevos Galaxy S8 con estos procesadores puede dar cierto punto de referencia con algunos benchmarks sintéticos, pero al final es el uso del dispositivo en la práctica el que permite establecer si esos procesadores cumplen con lo que se espera de ellos y si lo hacen cuando les exigimos una carga de trabajo algo más intensiva.

Es pronto de hecho para hablar del rendimiento de los Snapdragon 835 y Exynos 8895 puesto que los dispositivos aún no están disponibles, pero las filtraciones que hacen referencia a pruebas sintéticas nos hablan de un rendimiento en GeekBench 4 en Single / Multi-Core de 2.059 / 6.461 puntos, mientras que los Atom x7-Z8750 de los Lenovo ThinkPad 10 llegaban a los 970 / 3.120 en Geekbench 3, la anterior versión de esa prueba sintética. En 3DMark se repetía la historia: las pruebas preliminares del Snapdragon 835 arrojan una puntuación de 38.518 puntos, mientras que el x7-Z8750 del ThinkPad 10 llega a los 18.010 puntos.

Estos Atom por lo tanto parecen estar por debajo tanto en procesamiento general como en gráficos, aunque como decimos los micros de Intel tienen la desventaja de haber sido lanzados hace un año. Podríamos ir a un escalón superior y poner esos Snapdragon 835 y Exynos 8895 frente a los más recientes Intel Core m3-7Y32 que con un SDP de 4,5 W son más capaces a pesar de estar fabricados en tecnología de 14 nm y de contar con solo 2 núcleos a 1,1 GHz.

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Esos micros son tan nuevos que aún no hay dispositivos o pruebas disponibles, pero sí que existen por ejemplo de uno de sus precedesores, el Core m7-6Y75 con arquitectura Skylake, también en 14 nm, con 2 núcleos a 1,2 GHz y un TDP de 4,5 W. Según Notebookcheck en Geekbench 3 se obtienen rendimientos de 2.754 / 5.457 puntos, y en 3D Mark Ice Storm se llega a los 31.316, más cerca ya de los valores del Snapdragon 835 aunque un paso por detrás. Es de esperar que los nuevos Core m3 de la familia Kaby Lake ronden esos valores aún no siendo “m7”, pero también hay una cosa cierta: el precio de estos microprocesadores de Intel (281 dólares para el m3-7Y32, 393 dólares para el m7-6Y75) es mucho más elevado que el de los micros ARM de Qualcomm y Samsung.

¿Qué conclusión podemos sacar? Pues que en la relación precio/prestaciones salen vencedores los modelos de Qualcomm y Samsung, pero esa es solo una de las muchas variables que se barajan al comparar estos productos. Sin poder evaluarlos en igualdad de condiciones —mismo sistema operativo, misma batería de pruebas— es imposible llegar a una conclusión definitiva.

Lo que es seguro es que los Snapdragon 835 y los Exynos 8895 están probablemente muy bien preparados para poder hacer frente a una sesión de trabajo convencional como la que afrontamos al sentarnos delante del PC o el portátil. Samsung lo sabe y por eso comercializa su periférico DeX para demostrarlo, pero aquí el problema no estan el hardware y la potencia de estos micros como el sistema operativo y su capacidad de adaptarse a un entorno de escritorio o a uno móvil cuando la situación lo requiera.

Eso podría cambiar con esfuerzos como los que están realizando tanto Samsung como Microsoft en el ámbito de la convergencia, pero de momento comparar este tipo de desarrollos es como decimos difícil, odioso e injusto.

¿Portátiles ARM con Windows 10 pronto?

Hace unas semanas se presentó el Arrow Dragonboard 820c, un pequeño ordenador basado en el Snapdragon 820 que estaba orientado a su uso en ámbitos como la robótica o la internet de las cosas. En el sitio web del fabricante se indicaba cómo este dispositivo cuenta con soporte para Android pero también para la distribución Linux Debian.

El pequeño miniPC no está aún disponible comercialmente, pero se trata de una especie de Raspberry Pi supervitaminado con 3 GB de memoria LPDDR4, conectividad WiFi (curioso, nada de LTE en este miniPC aunque el SoC dé soporte para ello), puertos UBS 2.0 y 3.0 o Gigabit Ethernet. Evidentemente será más caro que una Raspbery Pi 3, pero su potencia y prestaciones también serán notablemente superiores y plantean precisamente la validez de este tipo de soluciones como alternativas a equipos de sobremesa ligeros.

Este podría ser el primero de una serie de desarrollos en los que estos procesadores móviles y sus sucesores acaben no ya en smartphones o tablets, sino en portátiles que incluso podrían ofrecer Windows 10 como sistema operativo preinstalado. En Wccftech se revelaba que varios fabricantes chinos están preparando equipos basados en el Snapdragon 835 y que llegarán junto a Windows 10 en la segunda mitad del año, algo que es coherente con esa promesa de ejecución de aplicaciones Windows en ARM que Microsoft y Qualcomm demostraron hace unos meses.

Veremos si efectivamente vemos movimiento en este sentido y los portátiles ARM comienzan a llegar al mercado. Que una Raspberry Pi 3 sea capaz de ofrecernos un entorno de escritorio más que decente para trabajar con sesiones “ligeras” demuestra lo mucho que han avanzado los procesadores móviles, así que imaginad lo que podríamos hacer con un miniPC basado en un Snapdragon 835…

Google

Google ha creado un ‘Paint con esteroides’: IA para que los que no sabemos dibujar obtengamos resultados brillantes.

 

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Sí, lo sabemos, dibujar con un mouse en un ordenador o sobre la pantalla táctil de un smartphone puede ser un verdadero dolor de cabeza, más si no nos tocó el gen del dibujo y nuestras creaciones se van más hacia el lado del arte abstracto. Pues hoy estamos de suerte, ya que Google ha escuchado nuestras plegarias y ha creado la herramienta perfecta para quienes no sabemos dibujar.

AutoDraw es un herramienta en línea que nos permite dibujar como cualquier otro programa o aplicación, la diferencia radica en que Google le ha incorporado inteligencia artificial para que el sistema trate de adivinar lo que estamos dibujando. Es decir, que nuestro arte abstracto se podrá transformar en una imagen que todo el mundo podrá entender sin mucho esfuerzo.

Google nos vende su nuevo experimento como “una herramienta de dibujo para cualquiera”, y es que su uso es extremadamente sencillo, ya que sólo necesitamos acceder a autodraw.com desde cualquier dispositivo conectado a internet, es decir, ordenador, tablet, smartphone o portátil y listo, a dibujar. Además, el programa es gratuito y no necesitamos descargar absolutamente nada.

Según explica Google, AutoDraw utiliza algoritmos de machine learning que sirven para identificar los trazos y en ese mismo instante relacionarlos con objetos, por lo que al empezar a dibujar veremos sugerencias en la parte superior, donde sólo necesitaremos seleccionar lo que estamos tratando de dibujar.

Este proyecto utiliza la misma plataforma que ‘Quick, Draw!’, sólo que ahora deja de ser un juego y se convierte en una herramienta para que cualquier persona pueda dibujar, la cual resultará útil para diversas tareas donde se necesite crear material publicitario o tener imágenes para alguna tarea. Incluso Google está convocando a que artistas en todo el mundo puedan donar sus dibujos al proyecto y hacerlo crecer hasta tener una gran base de datos.

Raspberry

Esta Raspberry Pi crea música en tiempo real basándose en la temperatura o humedad del ambiente

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El último logro de una Raspberry Pi es convertirse en un prolífico músico que, dependiendo de la temperatura o humedad, genera temas de forma continua y toma el rol de DJ de música electrónica donde quieras.

Música creada automáticamente y sin pausa

Una Raspberry Pi 2 convertida en todo un músico. Y muy prolífico. La creación recoge unas bases musicales y basándose en la información de una serie de sensores que miden temperatura, humedad o presión atmosférica, va generando temas musicales uno tras otro. Hasta más de 16 millones diferentes. Todo ocurre en tiempo real y adaptándose al entorno.

Una ventaja importante de este “invento” es que para tener una sesión de DJ improvisada no hace falta más que una microSD con la música base, conectar el dispositivo a una fuente de alimentación o batería externa y enchufarlo a unos altavoces.

Esta original y extraña idea es fruto de la cabeza de Giorgio Sancristoforo, artista musical italiano y cuya carrera está plagada de desarrollos y creaciones con el software y la música electrónica como protagonista.

Tableau está previsto que salga a la venta próximamente (por ahora solo 50 unidades) para que cualquiera pueda convertirse en músico improvisado, pero al ser su base una Raspberry Pi 2, nadie te limita lo que puedas hacer con ella. Y el artista promete que las actualizaciones del código para mejorar la improvisación te las podrás descargar gratis. Y que habrá más bases para futuros discos disponibles en tarjetas microSD.